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Así ve a los occidentales un miembro de la élite social china

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Hasta hace bien poco, nos podíamos permitir el dudoso privilegio de reproducir todo tipo de estereotipos y leyendas urbanas sobre los chinos sin que apenas nadie rechistase.

Parecía ser que el hecho de haberles permitido un hueco en un país desarrollado ya suponía suficiente deuda como para que, por lo menos, nos echásemos unas risas a su cuenta.

Sin embargo, desde que China y sus empresas comenzaron a sobresalir dentro del marco económico global, tenemos cada vez más agentes económicos y políticos que se están preguntando cómo son realmente los chinos, y lo que es todavía más significativo: cómo nos ven los chinos a nosotros (especialmente los que manejan la pasta).

Durante estos días, me he dedicado a buscar en Baidu, el buscador chino por excelencia, artículos o comentarios sobre aquellos elementos de “lo occidental” que menos agradan a los chinos. Y aunque tengo que admitir que me ha costado bastante más de lo que creía hallar testimonios que despotricasen a gusto, he tenido la suerte de toparme con un documento tan lleno de interés como el que os ofrezco traducido un poco más abajo.

Aunque he optado por eliminar los detalles que permitan identificar la fuente y al autor, se trata de una persona que, muy probablemente, forma parte de la élite económico-política del país. Como comprobaréis, su testimonio da mucho juego en tanto que hace apología de ciertas “costumbres” que ya empiezan a cansar a los propios chinos.

Por esa razón, hay quien opina que sólo se trata de un ejercicio de sarcasmo. En cualquier caso, lo cierto es que muchas de sus quejas son bastante recurrentes en el imaginario de los nuevos ricos y la élite más reacia a “lo occidental” (de ahí la gracia de su presunto recurso literario). Y esto último os lo digo como investigador social y como subordinado de unos cuantos “figuras” de empresas y universidades de la China en desarrollo.

Nota: reconozco que la traducción no es lo mío, pero con la ayuda de mi pareja, quien habla mandarín como lengua materna, he tratado de ofrecer una versión lo más fiel al estilo gramatical y expresivo del autor.

Me disgustan los extranjeros, realmente me disgustan.

Con el fin de romper el bloqueo diplomático y hacer más amigos, en el pasado, los chinos pusimos todo nuestro esfuerzo en organizar diversos encuentros y actividades diplomáticas de tipo deportivo; todas ellas gratuitas, a pesar de que nuestra vida era muy humilde, y ofrecimos a nuestros amigos de Asia, África y Latinoamérica lo mejor en materia de comida, alojamiento y ocio.

Ahora tenemos dinero, y tenemos que ser todavía mejores, pero, no sé por qué, no me gustan los extranjeros, especialmente los europeos y americanos, de verdad que no me gustan.

En el extranjero, por ejemplo en Alemania, en todas partes tienen bares, a cada lado de la calle tienen una fila de mesas llenas de gente, pero no se puede oír siquiera un poco de bulla. Si cerrase los ojos, no tendría forma de saber cuanta gente hay, es muy aburrido, no tiene nada de animado. En China es mucho mejor, bastan poco más de 10 personas para hacer estremecer a los cielos, y a ojos de los de fuera parece que estemos peleando. Da gusto verlo.

Por ejemplo, acerca de escupir, los chinos primero tenemos que limpiarnos la garganta con un sonido atronador, y luego escupimos las flemas de forma contundente y nítida, de modo que hay marcas por toda la calle. No importa, porque, aunque no hubiese flemas, todavía habría chicles por la acera, y no hay manera de evitar que se peguen a los zapatos.

Dicen que los extranjeros no escupen, ¿acaso no tienen flemas? Por supuesto que las tienen, pero siempre se las tragan, es muy asqueroso. Ciertos médicos lo han investigado, y dicen que tragar las flemas no produce daños, pero eso sólo los fantasmas se lo creen. Si no es así, ¿cómo puede ser que haya tan pocos extranjeros?, ¿cómo puede haberse multiplicado la población china? Lo más probable es que se deba a las flemas.

El Libro Guiness debería organizar un récord de escupitajos, seguro que en la categoría para los más firmes, precisos, potentes y lejanos ganábamos los chinos.

Los extranjeros hacen colas dejando cierto espacio entre personas; es muy frío y sombrío. Desperdician el espacio. Cuando los chinos hacemos cola, nos ponemos unos junto a otros, de forma muy cálida, además hay gente que no hace cola y pasa directamente hacia delante, pero todos somos parte de la misma familia y no nos parece algo de otro mundo.

Al montar en las escaleras mecánicas es lo mismo, nosotros nos amontonamos sin dejar un recoveco, pero ellos (los alemanes) siempre dejan el lado izquierdo libre, y simplemente desaprovechan los recursos.

Al conducir por la carretera en tramos donde no se puede adelantar, cuando un coche impide el paso a los de detrás, nadie lo adelanta, y una larga fila de coches te seguirá conduciendo lentamente. Son como robots. Si hay colas de tráfico, nadie usa las zonas para paradas de emergencia (los arcenes), ni siquiera pasa un coche por allí, pero ni aun así piensan. ¿Sabes?, quizás si conduces por allí puedas salir antes. Es increíblemente estúpido.

Cuando hacen cola en Disneyland, los empleados siempre preguntan cuántas personas van en cada grupo. No importa si vais 2, 3 o 5, siempre pensarán en una forma para que estéis juntos, sin dejar que os separéis. Desde mi punto de vista, es una tontería, ¿qué hay de malo en separarse?, ¿a quién le importa cuántos vayamos?, ¿a quién le importa si sois adultos o niños? Todas las personas del mundo somos hermanos, ¿qué mas da quién esté junto a quien?

Ellos siempre desperdician los recursos, incluso en las áreas rurales remotas, siempre hay mucho papel en los baños. Hay papel higiénico, papel para secarse las manos, papel para la taza del retrete, jabón para lavarse las manos, a veces también hay hasta compresas, crema para las manos, perfume, es un desperdicio, nunca piensan que alguien pueda robarlo. Ni siquiera me deja opción a usar mis propios pañuelos, y al final acabo trayéndolos de vuelta a China sin usar.

En Hawai el clima es muy caprichoso; tan pronto llueve a cántaros como no hay ni una sola nube, y no aguanto a los extranjeros (occidentales); los que tienen paraguas lo usan, los que no lo tienen siguen caminando como si nada, ninguno se apresura, y nadie echa a correr, parece de lo más apático. Toda mi ropa se moja, y me gustaría correr, pero me siento avergonzado.

En los yates de recreo, los asientos de la borda quedan a la intemperie, pero aun así, siguen sentados allí, ninguno quiere apretujarse en el interior. ¡Qué tontos! Nuestros paisanos sí que saben arrimarse con fuerza.

Al salir fuera, o andar por la calle, cuando se topan frente a frente con otro, asentirán con la cabeza como saludo. Es realmente cansino. Si yo no te conozco, no tengo por qué hablar contigo.

Cuando montas en el ascensor, la gente que llegó antes esperará a que entres, te preguntarán a qué planta vas y te ayudarán a pulsar el botón. ¡Venga ya! Tengo manos, puedo pulsar el botón por mí mismo. En China soy auto-suficiente, no importa cuanta gente haya, cada uno pulsará por su cuenta, de otra forma no llegarían a ninguna parte. Los demás nunca me dan problemas, muchas veces hay 7 u 8 personas pulsando al mismo tiempo, pasando los brazos cerca de mi cabeza, mis hombros y mi pecho; es muy natural.

Además, sus hoteles no ofrecen artículos de aseo, me harta tener que llevar mi cepillo de dientes, toalla y zapatillas de casa. En China siempre las ofrecen, las uses o no. Algunas personas, después de ir de viajes de negocios vuelven con muchas cosas, en cualquier caso, es gratis, ¿por qué no tomarlos?

En los restaurantes, bares, etc. los camareros te hacen sentir muy cómodo, son amables y atentos, parece que todos respetan a los clientes y respetan su profesión, es muy falso, ¿cómo puede ser? ¿Acaso no sienten nada?, ¿nunca se hartan?

Sus obras de construcción se alargan por mucho tiempo, trabajan con desgana, porque los trabajadores quieren buenas condiciones de vida, no quieren hacer horas extras, si no se maneja bien la situación, los obreros harán huelga. Ni rastro de nuestro ritmo de construcción de una planta por día. Especialmente los fines de semana, las tiendas no abren, y si quieres comprar algo no se puede, porque aparte de ir a misa, le dan mucha importancia a reunirse con la familia y disfrutar el rato con los de casa. Es una vida muy holgazana y decadente.

Alemania produce muchas marcas famosas de coches, pero todos conducen coches pequeños, ni siquiera la gente de mayor envergadura se siente incómoda conduciéndolos. Por otra parte, en los días más calurosos, nadie usa el aire acondicionado, sino que abren la ventana o la capota, y no le tienen miedo a los golpes de calor. Con todo el dinero que ganan, y aun así son muy tacaños, es muy difícil de entender.

Al viajar a Estados Unidos y hacer negocios con ellos, sólo nos dan una hamburguesa para comer, ni siquiera un plato, y ni hablar de alcohol. Incluso en su hogar, son tan lamentables, de verdad hacen que sienta desprecio, no parecen tener las formas de una super-potencia.

Una de nuestras ciudades está hermanada con una ciudad americana. Nuestro alcalde les invitó a visitarnos, incluyendo todos los gastos, y les ofreció la mejor recepción.

No es cortés recibir y no corresponder (citando a Confucio), pero cuando nos devolvieron la invitación, no se ofrecieron a cubrir los gastos, y dijeron que no tenían dinero para ello. Al parecer, para ellos es muy difícil usar un poco de dinero de los contribuyentes, y además tiene que ser aprobado, tiene que pasar por muchos trámites, ¿es eso cierto? Entonces, ¿para qué ser alcalde? ¡Venga ya! Para eso, podíamos haber escrito la invitación nosotros mismos, ¿para qué íbamos a molestaros?

Comments

  1. Justamente hoy, en una reunión que he tenido con mi director de tesis, me contaba como era súper común encontrar a chinos ¨robando ¨ (más bien, tomando a mansalva) servilletas del McDonals de China. Me ha encatado la teoría de las flemas. En vez de la política del hijo único, ¡a tragarse flemas, se ha dicho!

    • La verdad es que el testimonio no tiene desperdicio.

      Lo del papel higiénico es muy cierto, y es casi un milagro encontrarlos en los servicios (ni siquiera en el departamento de la universidad tenemos). Y ayer mi novia me explicó que es muy normal que la gente se lo lleve, pues al final seguro que ahorras pasta.

      La explicación de las flemas es la leche, pero lo de los beneficios de expulsarlas y no tragarlas ya me lo habían contado, y con eso de la polución igual hasta tiene un punto de razón.

      Mucha suerte y gracias dejar tu comentario.

  2. Yo me quedo con lo de hacer cola y lo de conducir. Por que esperar tu turno pacientemente? eso es de nenazas! venga, al mogollon!

  3. toni3diaz says:

    La “apología del escupitajo” me ha encantado y sorprendido. Incluso viviendo aquí me parecen unos puntos de vista bastante curiosos, no sé si está un poco redactada sarcásticamente porque me parece muy exagerada (aunque creo que los chinos no dominan el sarcasmo y la ironía demasiado bien). A mí se me antoja como alguien de una zona bastante rural con poca educación, uno de esos “nuevos ricos” que dieron el pelotazo y ahora tiene más dinero del que ha podido imaginar nunca. Lo digo porque muchos chinos que yo conozco, jóvenes, con estudios que han vivido fuera del país, etc tienen una mentalidad mucho más abierta y todo lo que este hombre enumera como “virtudes”, desde el escupitajo hasta la corrupción de usar el dinero del contribuyente alegremente ellos lo ven como mala educación y corrupción del sistema. Y bueno, una prueba de lo abierto que debes venir de mente cuando aterrizas aquí 🙂

    Gran post, muy diferente a todo lo que se puede encontrar por ahí, cuando se trata de traducir artículos puramente orientados a los chinos es muy difícil de encontrar nada.

    • Muchas gracias Toni,

      coincido en lo que comentas sobre el toque irónico o sarcástico que parece tener el texto en ocasiones, y seguramente andarás bastante cerca con tus sospechas sobre el origen rural y humilde del autor.

      Cierto, tamibén, lo que comentas sobre las nuevas generaciones, que parecen tenerle más alergia a la corruptela y a esas facilidades para gastar dinero público que parecen haber perdido las potencias occidentales, para disgusto de nuestro “experto” en diplomacia.

      Espero poder volver a contar con tu participación en el futuro.

      Mis mejores saludos desde Changchun.

      • Un momento… ¿para vosotros solo tiene un toque irónico? Yo creo que el texto es 100% sarcástico y está alabando el comportamiento occidental y criticando el chino.

      • Si fuese totalmente sarcastico cualquiera de las conductas de las que se queja tendrían un carácter claramente ventajoso, pero no parece ser así.

        Un ejemplo de ello puede estar en su queja de las colas de coches, por no ser capaces de adelantar un pequeño obstáculo, o esa actitud de preferir mojarnos bajo la lluvia antes de renunciar al “espacio personal”.

        Por otra parte, lo de las comidas durante reuniones en el extranjero se lo he oído comentar incluso a mis superiores en el departamento de sociología de la Universidad de Jilin.

        Les parece extrañísimo que una empresa privada o un órgano gubernamental se limite a ofrecer un triste bocadillo o que ni siquiera les lleven a un comedor en condiciones.

        Coincidirás en que los chinos son muy hospitalarios con los invitados, y está dentro de su cultura ofrecer lo mejor de sí mismos a sus nuevos amigos, sin que eso tenga que implicar gastar dinero público.

        Y por eso mismo, la “racanería” de los occidentales es algo que de verdad decepciona y molesta a muchos chinos, aunque la mayoría no lo vaya a expresar de forma tan contundente como el autor del artículo.

      • Coincido contigo en lo de la hospitalidad, pero en el articulo hace hincapie en comidas pagadas con dinero publico, no? Para que ser alcalde entonces, dice.
        Sinceramente creo que todo el articulo es sarcastico… es que es una burrada tras otra.

      • Bueno, yo no sé qué porción del artículo es sarcasmo, pero me consta que buena parte de lo que dice coincide con algunos de los estereotipos que los chinos manejan sobre Occidente.

        Y si quieres que te diga la verdad, a mí tampoco me parece que todo lo que diga sean burradas. De hecho, algunas de las quejas que plantea sobre el estilo de vida alemán se las he oído expresar a unos cuantos españoles.

        En cuanto a su idea de lo que implica ser alcalde, no se refiere sólo a la posibilidad de gastar dinero público, sino a la posibilidad de tomar decisiones sin estar tan limitados por la burocracia.

        En cualquier caso, comprendo y agradezco tu comentario al respecto.

      • Voy a elaborar un poco más mi respuesta que quizás se puede interpretar como un poco borde, jajaja (no lo es en absoluto, simplemente realmente creo que todo el texto está escrito medio en coña). Una persona de la élite no dice que le parece bien que se escupa a diestro y siniestro o que le encanta apretujarse para hacer cola o dentro de un yate. De hecho, todos los chinos de nivel medio-alto que conozco odian las aglomeraciones y estar en sitios con mucha gente. Si les preguntas, también te dirán que en China se conduce fatal y que si conduces en China, conducir en cualquier otro sitio del mundo será como un juego de niños.
        Lo de separarse en Disneyland, que no pasa nada por separarse, directamente no es cierto, si cuando yo trabajaba en la Expo de Shanghai no veas los pollos que nos montaban cuando intentábamos cortar el flujo de visitantes (entraba un grupo cada X tiempo) y se separaba una familia: Se enfadaban un montón! Que vamos juntos!!!!, me chillaban.
        Y eso de que “no me dejan usar mis propios pañuelos porque hay papel higiénico en todas partes” o que los camareros son amables, dudo que nadie de cualquier nacionalidad se queje de eso! O de que los fines de semana se pasen con la familia. ¿Y tacaños por no encender el aire acondicionado? Pero si los chinos normalmente no encienden la calefacción en invierno y te dicen que te pongas más ropa (al menos por estas latitudes).

        Y bueno, esas son las razones por las que me parece que el texto es de coña. Lo único que me podrían parecer críticas reales sería lo de la hospitalidad en la comidas de negocios, o que las tiendas no abran los fines de semana.

      • No te preocupes Marta, yo por lo menos no me estoy tomando tus comentarios como un gesto borde.

        De todos modos, aun cuando todo el texto estuviese escrito en tono sarcástico, dicho sarcasmo sólo tendría sentido en la medida en que hace referencia a unos estereotipos o prejuicios ya vigentes. Y ese es, en mi opinión, el aspecto más interesante del texto.

        Por mi parte, encuentro muchos elementos que no suponen un asunto de “coña” para buena parte de las nuevas clases medias chinas (aunque el autor los mencionase en tono irónico).

        Un ejemplo de ello está en sus menciones sobre al aburrimiento que domina en las calles y en buena parte de los espacios públicos de Europa y Norteamérica. Y en ese aspecto podríamos coincidir gran parte de los chinos y de los latinos, incluso entre aquellos con un alto nivel socio-económico.

        Probablemente nuestro desacuerdo se deba a que estamos interpretando los mismos hechos desde distintos ángulos. En cualquier caso, que sepas que agradezco mucho tu participación.

      • toni3diaz says:

        Sí, yo la verdad es que por la peculiar forma (para mí) en la que suelen expresarse no creo que el artículo sea 100% sarcástico de decir “realmente está criticando a los chinos”. Es más, yo creo que lo que hace es criticar Occidente de una forma “graciosa” con su peculiar sentido del humor. No hasta el extremo del artículo, pero muy a menudo veo ejemplos así relacionados con otros temas donde tengo que pararme y pensar “anda, que está hablando en serio”.

      • Es verdad, el estilo de humor puede ser muy diferente, y a veces hay que andar con cuidado de no hacer el chiste equivocado, jejejeje.

        En cuanto al texto, como bien comenta Marta, según cómo lo mires puede parecer un ejercicio de sarcasmo a lo bestia. De hecho, mi novia también pensó en esa posibilidad, pero en cualquier caso, su repasito a los occidentales no tiene desperdicio.

        Ya verás, al final acabaré preguntando al autor/a, aunque, si te digo la verdad, casi me da miedo imaginar su reacción.

    • No es por fastidiar, pero este texto está escrito con ironia. Es en realidad una crítica a algunas costumbres chinas. Y el último párrafo es una clara crítica al sistema político y corrupcion del gobierno chino.
      Es que los chinos tienen mucha retranca escribiendo y usan mucho la ironía y el doble sentido, tanto por tradición cultural como por la actual censura.

      Pero muchas gracias por traducirlo

      🙂

      Saludos

  4. Fidelius1959 says:

    Hola Javier,

    Me ha gustado mucho saber que piensan de los occidentales. Lo de los bares, pues no son igual de silenciosos los de Alemania que los españoles. Lo del concurso de lanzamiento de flemas o lapos no estaría mal, seguro que ganaban. Qué los alemanes no tienen coches grandes; las escaleras mecánicas; no conducir por el arcén jajajajajaja..

    Y para qué va ser uno alcalde, juajuajua

    Muy peculiar, ni la más remota idea de cómo nos pueden ver. Pero has indicado al principio que no has encontrado muchos artículos sobre esto por lo que entiendo que los estereotipos se normalizan cómo también se normalizan en occidente.

    Gracias Javier, Divertido e interesante.

    • Muchas gracias Fidelius,

      pues es verdad que me ha costado bastante encontrar comentarios más o menos elaborados criticando a los occidentales. En cualquier caso, es mucho más fácil dar con artículos dedicados a reproducir estereotipos sobre los chinos que viceversa.

      Por otra parte, como hemos venido comentando, aunque el artículo tiene partes muy exageradas y a algunos lectores les da la sensación de que se trata de puro sarcasmo, contiene tópicos muy compartidos en el imaginario chino.

      Otra cosa es que ellos se guarden mucho de expresar su opinión, y que traten de quedarse con el “lado bueno” de los occidentales mientras tratan con nosotros.

      No sé que pensarán otros que viven en China, pero a mí me da la sensación de que aquí nos acogen y nos tratan mucho mejor que cuando son ellos los que vienen a visitarnos.

      En cuanto a lo del sentido de ser alcalde, coincido del todo contigo, es el remate perfecto para su particular “repaso”.

      Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo, y espero volver a contar con tus comentarios en otras ocasiones.

      Saludos desde Changchun.

  5. cesar bustos says:

    Como parte de la cultura popular de los chinos esta el evitar los conflictos por eso es que no encontraste muchos articulos, yo pase muchos años buscando equivalencias de lo que podria pensar la gente comun en mexico y jamas encontre porque si representa perdida de tiempo los chinos no se tomaron el tiempo de escribirlo sino que simplemente lo ignoran.

    Del contenido del articulo traducido rescato varios puntos pues veo que haces buenas contribuciones al aspecto cultural para que los entendamos mejor y equipara con lo que nos desagrado de ellos como bloque homogeneo que hemos visto y padecido los que vivimos largo tiempo alla….

    Los detalles de que les gusta o no son irrelevantes para mi, creo que lo mas importante es la conciencia de que ellos siempre estan juntos y por eso estar separados es mejor, siempre estan incomodos y por eso estar comodos es mejor, la diferencia es el enfoque porque cuando estan incomodos o juntos hechos bolas como decimos ellos no se quejan porque no pueden, no conocen otras formas de ver el mundo, asi que lo que les gusta o disgusta del mundo tiene que ver con lo que han vivido toda su vida asi pues algunas cosas como escupitajos, mucha gente, uso del dinero, y demas cosas que han vivido siempre son normales y deseables en su contexto y por eso no entienden como es que en occidente como le llaman ellos a lo que no es china, disfrutamos la vida y llevamos nuestras aspiraciones de distinta forma.

    Buen articulo sigue con esto y analizar no da una idea mas clara de nosotros y nos ayudara a relacionarnos mejor con los chinos

    • Hola Cesar, muchas gracias por dejar tu comentario.

      Estoy muy de acuerdo en lo que comentas sobre la tendencia a evitar conflictos de los chinos, creo que es uno de los aspectos más cruciales de su cultura. Aunque como tú bien sabrás, eso no significa que no se enfaden como el resto de los mortales.

      Muy interesante también tu visión explicación de lo que podría o no gustarles a los chinos según su experiencia diaria. Sin duda es un aspecto muy importante a la hora de explicar su opinión sobre otras culturas.

      En fin, un placer contar con tu participación.

      Saludos desde Changchun.

  6. Coincido con Marta… El artículo parece 100% irónico, una crítica a sus propias (malas) costumbres respecto a lo visto en el mundo occidental.

    Me ha gustado el blog, muy interesante.

  7. Yo tambien me apunto a la hipotesis de Marta: pura ironia, p.ej. el comentario muy divertido sobre el chicle y los escupitajos (habitos chinos que Lee Kwan Yew logro’ erradicar en Singapur, por cierto). Pero sin conocer China ni el texto original, no estoy haciendo mas que especular.

  8. Javier, cambia el encabezado, que es pura ironía.

    • Aun que fuese así, los argumentos que usa de forma sarcástica son bastante populares China.

      Quizás no en Pekín, Shanghai, o las ciudades más cosmopolitas. Pero te aseguro que he oído muchos de esos comentarios a amigos, parientes de mi novia y mis superiores ( y eso que algunos son sociólogos ).

      Ahí está el interés del texto, en que refleja de forma muy explícita algo que muchos chinos piensan (no tanto los de las últimas generaciones), pero que muy pocos se atreverán a decir.

      Ante la falta de evidencias inequívocas, yo no puedo partir del supuesto de que todo es una broma. Y si lo hiciese, quizás muchos ni se molestarían en leer.

  9. Estoy en Wuhan hace ya siete meses, soy sociólogo también aunque trabaje en una guardería, tengo que decir que soy fan de tu blog, simplemente quiero darte felicitarte y decirte que me parece muy acertadas tus reflexiones, un saludo.

    • Muchas gracias, Long.

      Me alegro mucho de saber que anda un sociólog por Wuhan. No sé si estás combinando tu dedicación laboral como investigador, pero seguro que le sacas conocimientos como para una tesis. En verano me acercaré por Hubei y Wuhan a visitar a la familia de mi novia, así que igual nos podamos encontrar.

      Mucha suerte y saludos desde Changchun.

      Javi

  10. Anon-i-ming says:

    toda la entrada

    Joé…

  11. Madre mía, salvo un comentario, nadie parece darse cuenta de que es un texto irónico CONTRA las costumbres de los chinos, no contra los europeos…

    La verdad es que esa sería la mejor crítica que podría hacer, que a algunos los árboles no nos dejan ver el bosque… pero de verdad, es tan obvio… ¿estáis haciendo una doble ironía al fingir que dais el texto como verídico? Ahí ya me pierdo…

  12. Mad Hatter says:

    A mí también me parece un texto sarcástico. No concibo que sea de otro modo, porque entonces sería una apología a la mala educación y al mal gusto. Y los chinos tienen extendida fama de al menos el primer punto… Pero antes de creérmelo con un texto prefiero que me lo demuestren ellos mismos. Así que me decanto por la teoría del ejercicio de sarcasmo 🙂

  13. Acabo de descubrir que los españoles nos parecemos más a los chinos que a los alemanes.

  14. Por cierto, primero se queja de esto:

    Ellos siempre desperdician los recursos, incluso en las áreas rurales remotas, siempre hay mucho papel en los baños. Hay papel higiénico, papel para secarse las manos, papel para la taza del retrete, jabón para lavarse las manos, a veces también hay hasta compresas, crema para las manos, perfume, es un desperdicio, nunca piensan que alguien pueda robarlo. Ni siquiera me deja opción a usar mis propios pañuelos, y al final acabo trayéndolos de vuelta a China sin usar.

    Y luego de lo contrario:

    Además, sus hoteles no ofrecen artículos de aseo, me harta tener que llevar mi cepillo de dientes, toalla y zapatillas de casa. En China siempre las ofrecen, las uses o no. Algunas personas, después de ir de viajes de negocios vuelven con muchas cosas, en cualquier caso, es gratis, ¿por qué no tomarlos?

  15. Esos chinos, aun les falta mucha cultura, solo están encerrados en su pequeño mundo, por eso no pueden entender otras culturas, pero eso hace que su mente no sea abierta, y se expresan de forma enfermiza. ¿porqué tendría que importarnos su forma de pensar? solo sería contaminarse de sus perversas mentes. Sigamos con nuestra cultura que es con la que seguiremos viviendo.

  16. Tan Dao Bien says:

    La mayoria de los chinos que he conocido profesionalmente (ferias, meetings, trainings) alaban el trato educado occidental, su silencio, higiene, orden, que todo funcione perfectamente (especialmente alemania, suiza y paises nordicos), en definitiva, que estan encantados.

    Para mi es sarcasmo.

  17. Obviamente es un artículo extremadamente irónico, no cabe ninguna duda. Imposible que sea de origen rural (Sabiendo lo que ocurre desde Alemania hasta Hawaii??), más bien lo contrario. Más obvio que como en cualquier país donde puedes tener problemas por realizar críticas inadecuadas, el autor tenga que camuflarla, ya sea en forma de sarcasmo histriónico, cuento para niños, o alguna fábula. He leído algo sobre que hay duda por el hecho de que es cierto que en Europa se sigue el orden de las colas, y se desaprovecha espacio, pero lo importante es que no es por espacio! el que haya vivido en un sitio así comprende que es una falta de educación, de tiempo, de poco civismo hacia las personas más desprotegidas (imaginaos un octogenario intentando avanzar en una cola así). Como alguien ha mencionado, no entiendo que se dude de la intención del texto,o que alguien diga que los chinos no saben entender la ironía. Ay! La próxima vez un texto que sea crítico de verdad. A pesar de eso, muchas gracias por el esfuerzo en traducirlo, me ha gustado mucho la crítica.

    • Me parece genial que muchos optéis por centraros en la cuestión de si es o no un texto sarcástico, pero creo que el asunto se reduzca a ello. Yo no sé hasta qué punto los lectores hispanohablantes están al corriente de la mentalidad china, pero creo que este escrito es una buena forma de probar que los chinos también pueden tener prejuicios sobre las sociedades occidentales (expertas en eso de juzgar y jerarquizar a “los otros”).

      Vale que puede estar escrito a modo de broma, pero os aseguro, y lo repito una vez más, que buena parte de la élite política de este país (sobre todo a nivel provincial y municipal) puede tener una visión muy similar a la expresada por el autor en muchos puntos. La China profunda puede ser garrula hasta límites insospechados incluso para Mortadelo y Filemón. Pero debido a la costumbre de no expresar opiniones “negativas”, quizás esos prejuicios resultan difíciles de detectar si no recurrimos a este tipo de casos extremos.

      Por cierto, ahora mismo, mientras discutimos de esto, el gobierno chino está habilitando medidas especiales para controlar el acceso de los medios de entretenimiento occidentales. (De esto es de lo que, entre otras cosas, están hablando estos días los internautas chinos).

      Y los que vivimos en China y nos preocupamos de investigar sobre su sociedad, sabemos muy bien que hay órganos del gobierno y organizaciones que son enemigas declaradas de “lo occidental”, referido de forma así de tosca. En serio, todavía se producen y circulan vídeos propagandísticos que dan ganas de salir corriendo del país. Por suerte, las nuevas generaciones pasan olímpicamente de todo ese lavado de cerebro.

      En fin, no sé si nos entendemos. El sarcasmo nos dice mucho sobre su objeto tanto si la captamos como si no, pues su sentido se fundamenta en opiniones con arraigo en la sociedad. Si nadie en China recurriese a los argumentos que usa este tío (sea un personaje o no), no habría sarcasmo alguno.

      Al margen de ello, yo soy una persona “occidental”, y tengo que decir que no todo lo que comenta me parecen burradas. Y no creo ser el único.

  18. Me he reído mucho con este artículo de tan fina ironía, y me he reído aún más al ver que en los comentarios se debatía si era sincero o no. Me habéis hecho acordarme de una tira cómica de Ruben Bolling en la que un catedrático publicaba un libro contra el sarcasmo, otro catedrático le respondía sarcásticamente, y a partir de ahí era imposible saber si el debate era sincero o sarcástico.

  19. Por cierto, que me fastidia sobremanera la manía que tiene WordPress.com de forzar a sus usuarios a iniciar sesión. Si en el comentario pongo un correo electrónico que wordpress.com desconoce, no hay problema para añadir el comentario inmediatamente; pero si pongo el mismo correo electrónico que utilizo en mi cuenta de wordpress.com, se me exige que inicie sesión para poder publicar el comentario.

  20. Para completar el estudio, ¿cómo nos ven a los occidentales los chinos de otras clases sociales? Se puede redactar con o sin sarcasmo.

  21. Hola casualmente he tropezado con tu ameno blog y después de leerlo me he acordado que cuando estuvimos en China cree un pseudo-blog, pues iba dirigido a los que viajamos juntos entonces, se puede localizar en – http://perchina.blogspot.com.es/ – y esto es lo que escribí sobre los chinos.

    Gente.
    Generalmente amables en general para intentar ayudarnos cuando se nos presentaba un problema (buscar un banco, comprar los tickets del subte/metro, etc.) comparado con otros lugares del mundo, donde apenas notan que no los entiendes te dejan plantado y que Dios te ayude.
    También encuentras los que van a lo suyo, a colársete si o sí, a que te apartes tu o te dan con el paraguas o sombrilla, también, y muchos, los que escupen con banda sonora incorporada.
    Les encanta fotografiarse con los occidentales, en varias ocasiones nos lo pidieron.
    Deben pasar mucho sueño o les encanta dormir, pues los encuentras durmiendo en cualquier momento.
    En un momento dado te percatas de que los raros somos nosotros, pues lo lees en la mirada de ellos y, terminas de convencerte del todo al ver la mirada de asombro que provocamos en los más pequeños.
    Saludos de Viajuno y disculpas por la intromisión.

  22. Demasiadas contradicciones.

  23. Anónimo says:

    He leido este articulo hace mucho tiempo. En realidad, es un articulo de broma riendose de los propios chinos. Ni el autor es “un miembro de la élite social china” ni está contando el verdadero punto de vista de los chinos sobre los occidentales.

  24. A mi me ha dejado bastante desconcertado el debate, porque para mi es bastante sarcastico y parece que indirectametne critica lo chino. Como muy bien explica marta.

    Pero me puedo equivocar. Ya no solo tu, sino tu novia lo duda.

    Esto me ha recordado al chisto o anecdota:
    -¡Que guarro eres lanzando lo mocos a la calle directamente de la nariz”!
    -Mas guarro eres tu que te los guardas en el bolsillo. XD.

    • Yo creo que con este escrito pasa un poco como con nuestro Torrente, que cada vez que se mete con los inmigrantes (entre ellos los chinos), deja en evidencia el lado más rancio de la españolidad.

      China también cuenta con ese estrato casposo, intolerante, y corrupto hasta la médula, y decidí traducir el artículo porque expone muy bien algunas de sus líneas de pensamiento.

      Es posible que esto no sea noticia para muchos que vivan en China, pero seguramente sorprenda a otros menos familiarizados con su sociedad, y por eso me parece interesante retratar la visión del “Torrente chino”, sin importar el recurso literario o humorístico utilizado.

  25. Sincéramente, he flipado por un tubo.

    Este chino es realmente hipócrita. Se pasa la primera mitad del artículo hablando del calor y el roce con sus paisanos que aquí no tenemos pero si se encuentra con algún paisano cara a cara ni lo saluda y le parece extraño el tener el gesto de pulsar el botón del ascensor a un desconocido. Y encima no cree adecuado que un camarero no le ofrezca el debido respeto a un cliente siempre que puede… hasta le parece mal hablar en un volumen de voz adecuado para no molestar!!

    Nos critica por conducir coches pequeños y eficientes y por no ser excesívamente ostentosos y, no me jodas, como no… por desear vivir nuestra propia vida y tener derechos laborales y tiempo para nuestras familias!!!!

    Creo que las opiniones de este tipo, son mas bien por el hecho de ser de la élite que por ser chino. ninguna persona normal afirmaría algunas barbaridades que ha afirmado… y desde luego, no habría calificado de incordio que un alcalde tuviera que rendir cuenta de los gastos a sus ciudadanos.

  26. La verdad este hombre chino se contradice en todo lo que dice.. cree que como se manejan en china es la forma perfecta y no es asi

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